domingo, 28 de mayo de 2023

Aprendizaje

Pértiga al listón, tacos al foso y martillo al alza. Viajo por el aprendizaje sin rumbo, sin dirección, creyendo que sé de algo y sólo sé que para aprender me alimento, duermo y vivo.

Aún recuerdo aquel día en el que, como siempre, estaba tan deseosa de entrar a la clase de música. Nada más entrar, solté la mochila y empecé a levitar gracias a los sonidos que emitía la pizarra digital y las palabras que expulsaba la profesora guiando la clase de Mindfulness. Tras esos 10 minutos (benditos 10 minutos de cada martes y viernes), nos preguntó un motivo, un solo motivo por el que queríamos estar en ese momento en el instituto, levanté la mano y efectivamente lo dije, para APRENDER. 

La profesora me miró y me dijo: "Quiero que me digáis algo por lo que de verdad queráis estar aquí, no por el motivo por el que os han dicho que tenéis que estar aquí". En ese momento callé y pensé: ¿realmente no estoy aquí porque quiero aprender?, esa frase, en ese momento, de esa profesora, me marcó. Sentí que no comprendía mi ansia de conocimiento, mi interés por todo aquello que me hace crecer. Pero supe que estaba en lo cierto, que realmente era eso lo que quería, estar ahí para aprender.

Hoy, 29 de mayo de 2023 sigo creyendo que cada día que voy a clase, que cada vez que hablo, cada vez que escucho música e incluso duermo, aprendo. Una sonrisa, un mal gesto, un hola o un hasta luego, la forma, tono y entonación con la que se dice, con la que se transmite... es información que interpreto, interiorizo. Todo aquello que llega a mí, independientemente de la forma en la que llegue, me hace crecer, me hace ser mejor. La vida es un continuo aprendizaje, todo aquello que llega lo hace por algo, la forma en la que lo interpretes y te lo tomes solo depende de ti.

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